VERGÜENZAS Y DESACIERTOS.- Ambición desmedida en la DTEY

Por: Gianni CASTRO CASANOVA

Las ofensas que día a día nos propinan los políticos con sus actos de corrupción son la constante en la vida pública de este país y, desgraciadamente, ya nos han dado tantas cucharadas de esa medicina que ya la digerimos como si nada pasara.
Sin embargo, en nuestra entidad, Humberto Hevia Jiménez, director del Transporte del Estado de Yucatán, es una muestra por demás execrable de la corrupción descarada a que se puede llegar en una encomienda pública estatal ya que practica el robo directo a los ciudadanos que tienen la mala fortuna de toparse con este deleznable individuo.
Paso a los hechos: Resulta que el rata Hevia Jiménez inventa vetos a placas que están en resguardo para revenderlas al mejor postor, principalmente al monopolio de transporte que representa el Frente Único de Trabajadores del Volante, con el argumento, falso, se ha dicho ya, se que fueron sobrepuestas a otros vehículos en Mérida.
La trácala de Hevía Jiménez se descubrió cuando uno de los socios de la ruta Hunucmá-Mérida pidió el regreso de la placa que había dado a la Dirección de Transporte del Estado de Yucatán y, oh sorpresa, ya estaba en poder de otro socio de otra agrupación…
La vendieron como si cualquier cosa so pretexto de haberla detenido dando servicio de taxi en Mérida, cosa por demás falsa.
El asunto, la marranada, no se le puede llamar de otra manera, fue limpiado dándole al afectado una placa nueva con un nuevo número de concesión.
Si esto ocurre en la DTEY… ¿Qué no pasará en niveles de gobierno un poco más arriba?
¿Hasta cuándo los yucatecos soportaremos el saqueo impune que los gobernantes ejecutan sobre las arcas públicas y nuestro patrimonio privado?
Un funcionario estatal debe estar al servicio de los ciudadanos y no servirse de éstos…
Sabemos de buena fuente que Hevia Jiménez está llenando su cochinito para su posible candidatura a diputado, para lo cual no tiene llenadera y su ambición es desmedida a grado tal de recetarles una medicina sumamente amarga a socios de todas las agrupaciones de taxistas de la entidad.
Esperemos que las cosas cambien y que este fulandrejo sea cesado de inmediato de la DTEY donde roba a diario y, por cierto, protege a agrupaciones piratas de taxistas a quienes cobra cuotas mensuales, en especial en los municipios de Mérida, Valladolid, Peto y Tecoh, por mencionar las más descaradas.
Las cantidades recolectadas van de los dos a los 10 mil pesos por taxi pirata… millones de pesos al mes para la campaña… Vaya, qué novedad.

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