México surrealista

Por: Sergio Alejandro EUAN ARGÁEZ

En verdad es lamentable observar lo que últimamente sucede con nuestro país. No pasa un solo día sin que se tenga noticia de algo desagradable. Es de pena ajena observar como el país se ha vuelto un inmenso circo donde suceden los hechos dignos de una novela de realismo mágico o de una obra de teatro del absurdo, sobre todo cuando el espectáculo es muy variado y los protagonistas muy dispares. O también se puede imaginar que se trata de una película del director Ed Wood, de John Waters o peor aún de la época del cine de ficheras. Hasta ese grado ha llegado México.

Solo basta con analizar los hechos que han ocurrido últimamente. Y como se debe de empezar desde un punto hagámoslo desde lo social, siendo el caso más sonado el de la mentada adolescente Rubí, sí, esa chica de San Luis Potosí quien para su fiesta de XV años se aparecieron treinta mil personas, incluyendo el gobernador del estado y un incipiente alcalde, ese que gracias a Dios roba poquito. En verdad que sólo en nuestro país se vuelve grande a alguien que no merece dicha atención, con decir que hasta un auto recibió la chica, y eso más que un insulto es una patada a las bolas, por la simple y sencilla razón de que cuando se trata de alguien que necesita apoyo para representar a México en el extranjero (como por ejemplo algún atleta que quiere ir a los juegos olímpicos) tiene que conseguir él mismo el medio porque para eso no hay dinero, pero automóviles para quinceañeras si que hay. Una verdadera lástima.

Hablando sobre cuestiones políticas seguimos en las mismas desde hace varios años, sobre todo en esta época decembrina, millones de pesos en aguinaldos, bonos y cuanta idiotez se les ocurra a nuestros servidores públicos para premiar su nefasto servicio. ¿Y los trabajadores, esos que laboran hasta doce horas al día? Bien, gracias, que compre lo que pueda con su salario mínimo y un aguinaldo atrasado. Hay que observar que ese exagerado sueldo, bono y aguinaldo es solo la punta del iceberg, ya que dicen que es su derecho pero habría que ver cuánto se han robado en el transcurso del año, cuánto tráfico de influencias ejercen, esos parientes que ponen en puesto para los cuales no están capacitados, y las facturas, y todos esos etcéteras.

¿Hasta cuándo el mexicano va a seguir consintiendo estos excesos? Hasta que deje de estar interesado en sí mismo y realmente respete a su compatriota, hasta que deje de quejarse y se ponga a actuar, hasta que comprenda que una torta no basta para alimentar a su familia toda una quincena, hasta que se deshaga de esa mediocridad  promovida por el paternalismo de los políticos, quienes seguirán haciendo lo mismo y peores cosas mientras existan mexicanos que se conformen con estirar la mano y recibir un placebo de dos pesos. O quizá hasta que vea a su país hecho mierda para luego echarle la culpa al vecino, ese malnacido que se vendió por una cobija, una torta y un jugo, porque en México siempre la culpa es del prójimo, nunca de uno que estuvo en las redes sociales compartiendo memes contra el gobierno pero sin salir a la calle a protestar, porque en mi muro del facebook decía Fuera Peña Nieto pero a la hora de las elecciones para qué voto si siempre es lo mismo. Y claro que es lo mismo, o mejor dicho el mismo, el mismo mexicano que quiere que todas las cosas estén bien pero sin mover un dedo, el mismo mexicano que exige sus derechos pero que olvida sus obligaciones, el mismo mexicano que no celebra el triunfo de un compatriota porque él no es capaz de hacer los mismo,la envidia es igual de cabrona que el hambre, por eso le es más fácil celebrar a una Lady Wuuuu que a Santiago Ramírez, Olga Medrano, Elisa Carrillo, Irving Cano, Melba Pría y demás mexicanos que pondrían en evidencia la mediocridad, por eso mejor se aplaude a alguien que grita WUUU.

Pero ¿acaso todo está perdido? Si seguimos por el mismo camino sí, no habrá un solo ladrillo en pie porque nuestros gobernantes nos quitarán hasta los calzones, y al paso que van será pronto. Se debe de entender que no todo está en manos de nuestros políticos, como ellos convenientemente nos han hecho creer, todo está en manos de los mexicanos pero de aquellos que realmente se merecen un mejor salario porque lo trabajan, de aquellos que actúan, de aquellos que opinan constructivamente, porque ya se dijo miles de veces, el mexicano tiene a los gobernantes que se merece, pero México tiene a los hijos que no merece. No basta con gritar Viva México cabrones, hay que hacer que nuestro país vuelva a la vida y lo hará cuando sus hijos despierten y sean responsables, que no se deje engañar por sus gobernantes, y si cabe alguna duda de quién realmente tiene el poder, aconsejo ver la película Bichos, de Pixar, y si ya la vio pues vuelva a hacerlo pero esta vez analícela y luego con gusto acepto un café para charlar sobre el futuro que merece Nuestro  País, sí, con mayúsculas.

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