Ignorancia predomina en lepra y mal de pinto, a la baja su incidencia

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En Yucatán, durante el año pasado, disminuyó la presencia del mal de pinto y la lepra, “enfermedades olvidadas” que a consecuencia de la ignorancia provocan la discriminación de las personas que padecen dichas patologías.

La prevalencia de ambas patologías en el Estado es mínima, motivo por el cual es notable la carencia de programas y estrategias de prevención, detección oportuna y de atención adecuada, ya que en muchas ocasiones se les confunde con otros males.

Ambos problemas de la piel generan el temor infundado entre la población, por lo que prevalecen numerosos mitos a pesar que son curables.

La Secretaría de Salud federal reveló que tanto a nivel nacional como estatal se registró un retroceso de lepra.

Es decir, en el país fueron 140 las personas infectadas, con una disminución del 3.4por ciento con respecto a 2017, cuando la suma fue de 145 casos, cuyas personas presentan lesiones cutáneas que son más claras o rojizas con respecto al color normal de la piel.

Asimismo, en Yucatán dicho mal decremento en 20 por ciento, al pasar de cinco casos a cuatro, en el lapso de un año.

Por ende, se ubicó en el treceavo lugar de la tabla nacional de incidencia, con el 2.8 por ciento del total del país, cifra que compartió con Quintana Roo y Colima, respectivamente.

Dicha patología es considerada como una de las “enfermedades olvidadas”, debido a que son pocas las personas que padecen esta enfermedad, además que es benigna y poco contagiosa.

La milenaria patología prevalece en la región debido a diversos factores, y afortunadamente no es tan contagiosa como otros padecimientos.

La lepra es una enfermedad infecciosa crónica, causada por una bacteria llamada Mycobacterium leprae, afecta principalmente la piel y los nervios periféricos, pero puede dañar otros tejidos.

Para adquirir la infección se requiere que una persona sana sea susceptible de adquirir y desarrollar la enfermedad, además de una estrecha y prolongada convivencia con una persona enferma de lepra y sin tratamiento.

De igual forma, cuando el infectado saque o expulse bacterias al hablar, toser o respirar y que la persona sana esté cercana a él.

Mal de pinto

Para el Centro Dermatológico de Yucatán “Fernando Latapí”, el mal de pinto es una enfermedad que desapareció de la entidad.

Sin embargo, el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) de la SS federal informó que durante 2018, en el Estado se detectaron 18 casos de la también denominada treponematosis.

En la República Mexicana fueron 331 casos diagnosticados, con un aumento del 11.5 por ciento con respecto al año anterior, cuando la suma fue de 297.

Mientras que en Yucatán, la presencia disminuyó en 5.3 por ciento, ya que en 2017 fueron 19 los casos confirmados, ocupando el quinto lugar de la tabla nacional de incidencia, con el 5.4 por ciento del total del país.

El mal de pinto es una enfermedad infecciosa, en la que las manchas blancas una vez que aparecen no se pueden revertir para recuperar el color natural de la piel.

Asimismo, el padecimiento pasa por dos fases, la primera se caracteriza por la aparición de manchas rojas y escamosas, mientras que en la segunda aparecen las manchas blancas al caerse las costras que aparecen en la primera etapa.

Cuando eso ocurre no es posible que las manchas blancas desaparezcan, por eso la importancia de tratar esta enfermedad en la primera etapa para evitar estas consecuencias.

Muchas veces es confundida con el vitíligo, y en ambos casos, prevalece la ignorancia de la población ya que al confundir ambas enfermedades se rechaza a los individuos cuyo padecimiento no es contagioso, tal el caso del vitíligo, el cual también es curable.

Fuente: Tu Espacio del Sureste

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