Un chocho aguado Y SEXOHORÓSCOPOS del 23 al 29 de enero de 2017

Por: El Capitán LUJURIA

¿Les he contado sobre mi cuarto matrimonio? ¿No? Pues qué descuido. El hecho es que esta relación me llevó al manicomio. Y al salir, tuve que empezar de nuevo. No tenía trabajo y me quedaba muy poco dinero. Así que tuve que reducir los gastos y vivir como un monje tibetano. Durante un buen rato, no volví a comer como un ser humano. ¿Por qué habría de sentirme jodido? Decidí ir a visitar a mi segunda ex esposa. En cierto sentido es la que más me gustaba. La que fue más cabrona. Se llevó hasta el último centavo. De vez en cuando me gusta verla y visitar a mi ex casa, mi ex perro y a mi ex coche. Tiene un trasero tan enorme que para sentarse lo hace por etapas (los tacos de suadero, chorreantes de grasa, según se la siguen llevando al paroxismo del placer). Aún así, su grasa es suave y vigorosa. Sabe de mis broncas y a veces me ayuda. “¿Te apetece un revolcón?”, me preguntó. “Mmmm, no sé”, respondí. “¿Cómo que no sabes? ¿Acaso te volviste marica en el manicomio?”. “Mira, hay algo de ti que no me gustó la última vez que estuvimos juntos”. “¿Qué quieres decir?”. “Bueno –dije-, olvídalo”. “Quiero saberlo”. “No quiero herir tus sentimientos”. “Quiero saber de qué diablos estás hablando”. “Está bien, si me invitas otra cerveza te lo diré”. Me la trajo del refrigerador. La bebí con lentitud. “¿Y bien?”. “Demonios, ya sabes”. “¿Qué sé?”. “Tienes el chocho aguado”. “¡¿Qué, qué?!”. “Sí hombre, ocurre con frecuencia. La edad, todos esos amantes que tienes”. Mi segunda ex se levantó en silencio muy encabronada. Fue a la cocina, lavó algunos trastes y volvió. Se me acercó y se levantó la falda. No traía calzones y su coño peludo estaba ahí, mirándome directamente. “¡Muy bien, hijo de puta. Te voy a demostrar que estás equivocado”. Me bajé los pantalones. Empecé a besarla. Se me paró rápidamente. “Inclínate y ábrete las nalgas con las manos”, le pedí. Fui corriendo a la cocina por un poco de mantequilla suave. Entonces, como Marlon Brando en El último tango en París, tomé un poco de la mantequilla y me la unté en la verga. A continuación me eché un buen trago de cerveza y me coloqué detrás de ella, que estaba tumbada sobre el pecho, separando sus nalgas con las dos manos. Le veía el agujero de la chimenea abrirse entre sus pelos. Sentí que el corazón me golpeaba el pecho ahogadamente. Su trasero estaba en fuego. Se la metí fácilmente, como una carta en un buzón. Comencé a sacudir… uno, dos, tres…

Estábamos sobre su estrecho sillón que chirriaba espantosamente. Éramos pura grasa blanca y aceitosa moviéndose frenéticamente. Entonces alguien tocó ruidosamente a la puerta. Mi segunda ex me apartó rápidamente de un empujón. “¡Es Lamberto! ¡Olvidé que hoy vendría!”. Se levantó de un salto y empezó a vestirse.

Todo apendejado me subí los pantalones tan rápido como pude. “¡Me voy!, me dijo. En cuanto salga, te vas discretamente. Luego nos vemos”. “Qué mala suerte tengo”, pensé. En fin. A partir de ese momento, eyaculaba en mis sueños pensando en ella. ¿Cómo era posible? ¡Deseaba a una de mis ex! Eso no era normal. ¡Ese es el chiste de las ex! No desearlas, no verlas, odiarlas.

Se supone que uno nunca debe repetir dos veces del mismo plato. Y véanme ahora. Cuánto más deprimido me sentía, más deseaba a mi segunda ex. Cuando fui a buscarla, me dejó entrar y me pidió que la esperara en una de sus habitaciones, pues estaba con alguien. Así lo hice. Tomé asiento y empecé a escuchar lo que ocurría en la otra recámara. “Tengo prisa”, dijo ella. “Así que sólo te la voy a chupar y después me iré a hacer mis quehaceres”, le propuso al fulano. “Déjame mejor que te la meta por detrás”, le suplicaba el tipo. “No te haré daño. Te lo prometo. Sólo te meteré la puntita…”. “No, me dijiste eso ayer y luego me la metiste entera y después me pasé todo el día con el culo adolorido. Lo tienes más gordo que el de mi ex marido. ¡Oye cabrón marrano, podrías lavarte tu verga; huele a puro requesón!”, gritó ella. Entonces oí como se lo empezó a chupar con glotonería. “¡Ay, ay!”, gimoteaba el fulano. Creí que me volvería loco. Me cubrí las orejas para no escuchar. Luego de un rato, vino a mí. “¡Eres una puta repugnante!”, le grité. Ella sonrío. “Ya cariño. Sinceramente no le hice nada a ese tipo. Jugué un poco con él. No se lo estaba mamando. A ti te pareció así porque estabas muy perturbado”. “¡Eres despreciable. Careces de humanidad”. “De verdad cariño –ronroneo-, jamás le habría chupado el pito ni besado las bolitas como te lo voy a hacer contigo ahora mismo. Ya sabes que eso no se lo haría a ningún otro, ¿verdad?”. “¡Eres una cínica! ¡Te odio!”, le dije mientras la besaba. “Vamos cariño, Si solo cogiera contigo todo el tiempo, me cansaría de ti enseguida, ¿no? A veces es bonito coger con alguien que no conoces. No hay complicaciones, ni números telefónicos, ni cartas de amor, ni peleas. Te voy a contar algo que dije. Una vez intenté que mi hermano adolescente me cogiera. No recuerdo exactamente cómo fue, pero el caso es que aquel día me moría de ganas y…”. Sentí ganas de volver al manicomio.

SEXOHORÓSCOPOS

ARIES: Ariano, este no será tiempo favorable para tus intereses vitales y peor aún que te has enterado de que los piojos púbicos que enganchaste en la semana de la emergencia sanitaria te los pegó tu mujer. No te desesperes, pues la comezón -y los cuernos- te dolerán mucho menos si lo tomas con filosofía.

TAURO: Por fin, el amor ha llegado a tu vida. ¡No lo dejes pasar! No importa que a tu nuevo amante sólo se le pare cuando te lame el agujero de la chimenea. Nadie es perfecto. Sólo trata de ser feliz.

GÉMINIS: Tampoco tú tendrás una buena temporada esta semana. Enfrentarás un choque de intereses con tu mujer, pues descubrirá que tu adorada, extensa y pegajosa colección de calzones femeninos usados. Para que no te la haga de tos tendrás que esforzarte por hacerla sentir que es a ella a quien amas y no a esas chorreadas y suculentas tarzaneras que le has robado a tus comadres, amigas, amantes, cuñadas y hermanas. 

CÁNCER: Eres una romántica chiflada y lo peor de todo, poco selectiva. Te da lo mismo lamérsela a un hombre que a otro y eso no está bien. Piensa en tu marido que en verdad te ama y sufre cada vez que le gritan “El venao”. ¿Es tan difícil que te mantengas impoluta, al menos mientras encuentra trabajo?

LEO: Tu chamba y proyectos van viento en popa, incluida tu promesa de mantenerte puro y casto. Tienes más lana y te sientes más feliz por ello. Pero ¡aguas!, el pizarrín se te encogerá y se te caerá si no lo ejercitas. ¡Y lo peor! Te puedes convertir en puto.

VIRGO: Pese a que estás re’buena, siempre te ha gustado revolcarte con tipos pervertidos con aliento a wiskey barato (puro Chivas chorrocientos años). Por alguna razón no toleras a los hombres sanos y bien portados. Bien por ti, pues pronto aparecerá tu Paco Cachondo que tanto esperas.

LIBRA: Amorcito, eres un bicho raro, pero muy feliz. Te encanta güevonear, emborracharte y meneártela mientras, en pelotas, escuchas una sufridora canción de amor. Por eso te recomiendo que no trates de recobrar a tu ex mujer. Recuerda, la encontraste jugando a las cebollitas con tu compadre Armando.

ESCORPIÓN: Sí, ya lo sé. Desde que tu profesor de anatomía te dio por la chimenea le tomaste gusto al asunto. Pero, querida, eso de que ahora quieres que te canalicen todas tus correspondencias al mismo tiempo como que no le parece a tu marido. Trata de mediar con él y relájate.

SAGITARIO: Entiende, el amor es para la gente decente y tú no pareces serlo. Más que una romántica, eres una salvaje de corazón. Sin embargo, puedes conseguir un hombre, como los que te gustan a ti, bien dotados y apestando a sudor frío, en tres minutos. Es decir, si tú quieres, pronto aparecerá un amor que te hará aflojar el cuerpo totalmente. Ponte almeja.

 CAPRICORNIO: Escuchar los gemidos de tu esposa cuando echas pata con ella te enloquece. Pero eso de que los grabes para luego oírlos en tu walkman mientras viajas en el metro como que es un exceso. Ya entenderás la razón por la que los viajeros a tu alrededor te ven raro cuando babeas y haces ojitos pajaritos.

ACUARIO: Recuerda que a casi todos los hombres les excita que su mujer sea una degenerada en la cama. Así que no te hagas más del rogar y déjatelo meter por el culi-culi. Es cuestión de acostumbrarse. Ya te gustará.

PISCIS: Te encanta presumir que tienes la pistola más rápida del Oeste y que te has pasado por las armas a todas las mujeres en tu trabajo. Pero tú bien sabes que en realidad ya ni se te para. Deja de soñar y decídete a usar cialis o la popular bombita, en una de esas le das una agradable sorpresa a tu mujer.

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